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Pesadillas infantiles: De nuestros sueños depende nuestra salud

miércoles, mayo 25, 2016

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Va cayendo la tarde, se va acercando la hora de acostarse y los padres vamos ya saboreando nuestro momento de descanso por la noche, bueno, aunque no precisamente nos metamos en la cama, pero ya estamos planeando “nuestro” momento sin niños.
Sin embargo, para nuestros retoños el efecto “se acerca la hora de acostarse” en muchos casos tiene justo el efecto contrario: se resisten, no quieren que llegue nunca, si fuera por ellos, alargarían eternamente el día, hay cosas infinitamente más interesantes que dormir…ring ¡¡ Comienza la batalla!!
Y es que con la noche llega el momento de estar a solas, a oscuras, quietos, con sus pensamientos y con una imaginación en plena ebullición.
Pero el sueño es una necesidad y es imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro organismo, especialmente durante la infancia. Durante el sueño, se producen importantes cambios metabólicos y hormonales que son cruciales para el desarrollo mental, emocional y físico. Los músculos descansan, el cuerpo se distiende.
Mientras están durmiendo, los niños crecen y el cerebro registra una alta actividad que tendrá un impacto en todas sus funciones vitales.

Existen varios estudios que confirman que los niños que duermen correctamente (en cuanto a calidad y cantidad) tienen un mayor desarrollo cerebral: durante la vigilia están más atentos, aprenden más rápido, se adaptan mejor. Así mismo también se ha encontrado que los niños que no duermen bien, son más irritables y tienen un temperamento más difícil. Así, la calidad de sueño en nuestros primeros años va a determinar no solamente nuestro desarrollo intelectual, sino nuestro temperamento futuro
Queda patente la importancia del buen dormir, dice Rosa Jové:

“Real o no, la verdad es que de nuestros sueños, depende nuestra vida. Tanto es así que una persona puede pasar más tiempo en huelga de hambre que en huelga de sueño.”

Los trastornos del sueño pueden estar relacionados con la calidad o cantidad de sueño (disomnias) o con las conductas anormales durante el sueño (parasomnias).
Dentro de las parasomnias están los terrores nocturnos, el sonambulismo, el bruxismo y de cada uno podríamos hablar largo y tendido…pero yo me voy a centrar en el más común de todos: las pesadillas.

¿Y quién no ha tenido alguna vez una pesadilla?

Las pesadillas son sueños desagradables que se recuerdan y que suceden durante la fase REM del sueño. Suelen presentarse normalmente durante la segunda mitad de la noche.
La función de la fase REM es la de ensayar, asimilar y aprender situaciones con las que nos hemos enfrentado a lo largo del día, por eso decimos que mientras dormimos seguimos aprendiendo, otra razón más para procurar un buen descanso.

La mayoría de los niños (sino todos) han experimentado alguna vez una noche con pesadillas; si es de manera esporádica normalmente tiene que ver con algún suceso que le haya impresionado durante el día.
En estos casos, la situación no es para alarmarse, ni tendrá un impacto a largo plazo en la salud del niño o de la familia, bastará con tranquilizar al niño e indagar posteriormente en lo que le causó la pesadilla. Sin embargo, cuando las pesadillas se dan de manera frecuente y además la temática se repite, suele ser un indicador de un estado de ansiedad en el niño.

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¿Qué puede provocar estado de ansiedad en los niños?

  • Falta de control de una situación
  • Sentirse vulnerable y con pocos recursos para hacer frente a las situaciones de la vida
  • Baja autoestima
  • No percibe seguridad en sus referentes (padres, cuidadores, profesores..)

Cabe destacar que los niños son muy susceptibles a todo aquello que pasa a su alrededor, quizás consideramos que en casa no hay ninguna situación por la que el niño tendría que estar preocupado. Sin embargo, los niños se dan cuenta de mucho más cosas de las que imaginamos, pero no son capaces de entenderlo y lo “interpretan” a su manera.
Por ejemplo, una discusión entre los padres, un niño lo puede interpretar como algo mucho más grave de lo que realmente es, podría imaginarse que sus padres han dejado de quererse y puede sentirse responsable de intentar una reconciliación o de tomar partido.
Las personas tenemos la necesidad de entender y canalizar adecuadamente nuestros sentimientos, los niños están aprendiendo a reconocer y aceptar lo que les pasa y por qué les pasa, cuando no los elaboran correctamente, aparecen de manera simbólica en forma de monstruos y/o a través de pesadillas.

¿Qué tipo de pesadillas son más comunes durante la infancia?

  • Que son atacados por algún tipo de animal
  • Con monstruos
  • Que se pierden y se encuentran solos
  • Que a sus padres les sucede algo o se transforman en algo (robots)
  • Que les castigan por algo que han hecho
  • Que hacen el ridículo en el colegio y todos se burlan

El tipo de pesadillas va a depender de la edad y el periodo de la vida a la que se enfrentan, en el artículo de los miedos infantiles os mostramos un cuadro con los principales miedos de acuerdo a la edad.

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Algunos consejos para procurar un buen descanso en los niños:


  • Evitemos cosas que puedan aterrorizar o impresionar al niño: relatos, imágenes
  • Tomemos en cuenta que sobre todo los primeros años de vida, las situaciones de separación prolongadas causan angustia a los niños.
  • Ayudarles a canalizar y hablar de lo que les ha sucedido durante el día sin juzgarlo. Si no sabe expresarse bien oralmente, que dibuje o garabatee.
  • Evitar que se duerma muy excitado
  • Mantener buenas rutinas de sueño
  • Es una buena costumbre preguntar cada día por la mañana que ha soñado y compartir nuestros sueños igualmente


¿Y si mi hijo ha tenido una pesadilla?


  • Acude a tranquilizarle, pero sin restar importancia a lo que ha pasado
  • Pasar tiempo a su lado
  • Mantener una actitud de darle seguridad


¿Qué haces cuando tu hijo tiene una pesadilla? ¿Recuerdas algunas de tus pesadillas?


Katy Gutiérrez Herrera
www.deorugasymariposas.com


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8 Comentarios sobre el post

  1. Mi hijo por suerte ha tenido muy pocas pesadillas (o al menos no se acuerda de ellas al despertarse). Nuestras conversación TOOOODAS las mañanas es "¿Qué tal has dormido, cariño?", "Bien", "¿Has soñado cosas bonitas?", "Sí", "¿Y con qué has soñado?", "Con dinosaurios bonitos". Me lo como :D

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  2. Mis Piratas suelen tener pesadillas, a parte de la típica época en la que aparecen los terrores nocturno, pues en momentos puntuales, como los días en los que han salido de la rutina y tienen muchos estímulos, por ejemplo, una feria, a ver ido a un cumple con muchos gritos, jaleos, y cansancio por colchonetas...cosas así. Nosotros lo que hacemos es que los tranquilizamos, les decimos si quieren soñar, con qué les gustaría y nos inventamos el inicio de una historia con lo que nos dicen para que concilien el sueño de nuevo y no recuerden la pesadilla

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  3. A veces Rosquis sueña como en voz alta, y gimotea alterado, serán pesadillas y hace que me despierte sobresaltada, pero como no habla, no sé qué debe ser. Muy buen post! Besitos!

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  4. Qué buen post! Didáctico de verdad y muy currado. Mi hijo es muy Chiquitín, y que yo sepa no ha tenido pesadillas por el momento, pero lo del sueño lo llevamos regular porque no le gusta mucho dormir. Espero que esta fase pase pronto y logremos un sueño reparador, TODOS, en casa! Jajajjajjajajja Me encantó la entrada, de verdad!

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  5. Que buen post!
    Me ha encantado. Mi hijo de momento solo ha tenido terrores nocturnos porque luego no se acuerda de nada.
    Antes de dormir le pregunto qué quiere soñar. Y le cuento algo guay como ir los dos de la mano volando hasta la luna.
    Por la mañana le pregunto si ha soñado cosas bonitas y siempre me dice que si (pero nunca me dice el qué)
    Un beso!

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  6. Yo tengo muchísimas pesadillas. No hay noche que no tenga una. Y muchas veces las recuerdo. La peor de todas es una en que mi padre me llama por teléfono y se le oye tan mal que le digo que le voy a colgar y que le llamo yo a ver si va mejor. Cuelgo y cuando quiero volver a llamarle recuerdo que ha fallecido y me pongo a llorar porque no tengo manera de volver a llamarle. Esa y todas en las que pierdo a algún niño o sueño que tienen algún accidente. Muchas veces me despierto llorando. Me temo que desde que me convertí en madre y empecé a dormir tan mal algo se ha estropeado en mis patrones de sueños :_(
    Mis peques han tenido etapas de muchas pesadillas y otras de mucha tranquilidad. Una vez descubrí que era Bob Esponja el que le daba pesadillas a Daniel y lo prohibí durante mucho tiempo. También noto que si los peques han tenido un día demasiado emocionante, aunque sea que se lo hayan pasado genial, suelen tener un sueño mucho más inquieto y la mayoría de las veces alguna pesadilla.
    Gracias por el post. Me ha parecido muy interesante.

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  7. Totalmente de acuerdo, el estímulo al final del día hace estragos en nuestras mentes adultas, así que en los niños mucho más. Un buen cuento, el acompañamiento feliz a la cama y la tranquilidad en los padres es el mejor remedio.
    Y lo digo por experiencia porque tuvimos la fase y de hecho escribimos sobre ella en el blog en plan divertido para desmitificalo (ya sabes que lo escribimos juntos) porque estaba inquieto por que entraran a robar. Así que incluso hicimos un dibujo de una alarma que pusimos junto a la puerta principal. La etapa se fue y el dibujo también. Hasta la siguiente.

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  8. Habitualmente no suelen pasar en casa pero recuerdo un día que M soño, lloró, se despertó y seguía en el sueño.... Haber leído este post en ese momento me hubiera ido muy bien!

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Y tú, ¿qué opinas? ;)