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Diario de una premamá (18)

lunes, agosto 11, 2014

NO PUEDO DORMIR

Son las 7 de la mañana de un domingo cualquiera y no puedo dormir. Yo, la señora marmota lleva una hora dando vueltas en la cama y al final se ha dado por vencida y se ha levantado.  Hace una semana cambié de trimestre (estrené los flamantes y “glamourosos” últimos tres meses este viernes) y la primera en darse cuenta del cambio del calendario ha sido mi panza. Pesa mogollón. 

Mi hermana siempre me ha dicho que en los últimos meses hay embarazadas que tienen problemas para dormir, que se rodean de cojines e incluso echan a los respectivos de la cama para estar cómodas. También me comenta que ella no tuvo esos problemas en ninguno de los embarazos y que le resulta un tanto exagerado.

Pues hoy me rindo a la evidencia y asumo que pertenezco a ese universo de incomodas premamás exageradas.  Llevo días dando mogollón de vueltas en la cama porque la panza parece que ha triplicado su peso.  Hace meses que lo de dormir boca abajo es misión imposible, si me coloco boca arriba aguanto 5 minutos porque el peso me ahoga, me molesta la tripa si me pongo del lado izquierdo (ya que mi barriga en forma de pepino está menos hinchada por esa zona y no llega a apoyarse nunca sobre el colchón) asique acabo conciliando el sueño hacia el lado derecho.

http://durmiendomejor.com

Eso, hasta que leo un artículo de embarazadas (malditas revistas de premamá) en el que se indica que no se recomienda dormir hacia ese lado porque se puede obstruir el flujo sanguíneo de la placenta. Mi matrona no me ha referido nada sobre cómo dormir, por lo que a priori decido no agobiarme sobre el tema y conciliar el sueño como buenamente pueda.  Al hacerme la ecografía 4D la especialista me indica que Lentejita está gordito para su edad y que ha decidido acomodarse en el lado derecho de la tripa (de ahí que tienda a girarme hacia ese lado por el peso) pero que  he de hacer un esfuerzo y dormir hacia la izquierda. “Tócate la panza” pienso, para una vez en la vida que tiendo a  la derecha y me lo prohíben por preinscripción médica.

Esa noche asumo mi condición de premamá exagerada y agarro los cojines y almohadas de la casa. Me pongo un par en el lado izquierdo a modo de calzador para evitar que la panza quede en el aire y sitúo un almohadón en el  lado derecho, pegado a mi espalda, con la esperanza de que al girarme dormida me percate y dé media vuelta hacia el lado seguro.

Arquitectónicamente estoy super satisfecha con mi trabajo y como buena marmota que soy concilio el sueño en segundos. Al despertar me doy cuenta de que a base de patadas o manotazos he destruido  la obra maestra y estoy dormida sobre mi lado derecho.

Subconscientemente me he de sentir muy frustrada porque desde ese día empiezo a  despertarme varias veces a lo largo de la noche para comprobar mi posición y reconstruir el fortín. Hoy han dado las seis de la mañana y ni siquiera el lado derecho me ha proporcionado consuelo… Una hora dando vueltas es suficiente como para darte por vencida.

                                                   
                                                                                  

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6 Comentarios sobre el post

  1. Jsjaja pobre. Si es da igual lo q hagas al final acabad de ese lado. A mi también me pasaba

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    1. Sí! La barrigota acaba teniendo vida propia y elige postura, jajajajajaaja. Besos!

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  2. Uff que mal se pasa!! Yo me tiré los últimos meses durmiendo en el sofá rodeada de cojines, si me iba a la cama directamente no cabíamos. Me pasaba el día zombie con el cojín de lactancia bajo el brazo intentando encontrar un lugar fresco y apacible para dormir.

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    1. La última etapa ya es muy pesada... ¡Para todo!

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  3. Anónimo8/12/2014

    Yo tambien he tenido problemas todo el embarazo para dormir (igual que ahora que ha nacido la gordi) y además empecé con ellos muy pronto por el rápidisimo crecimiento de panza que tuve, por eso el 1º gasto util de la preñez fue un cojín de motherhood con forma de c que me recogía y que es casi imposible salir de el. Tan comodo que la perra en cuanto me levantaba al baño se ponía en medio

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    1. Jajajajajaaj! Qué bueno! Mira, al menos encontraste la comodidad en el cojín! Besos!

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