diario de una premamá

Diario de una premamá (13)

viernes, julio 04, 2014

JUZGADO

Pasan los meses  y yo sigo sin controlar las hormonas. Madre mía, siempre he sido llorona pero esto de cabrearse y ponerse a llorar a moco tendido no tiene nombre.

Y voy de mal a peor. El escenario de la gran explosión de llanto del segundo trimestre es un Juzgado. Tengo que ir para firmar un poder a mi abogada. Madrugo (mucho para lo que estoy acostumbrada últimamente) ya que el documento que necesito sólo se gestiona de 9 a 9:30, y estoy puntualmente en las puertas del Juzgado cuando la radio da las horarias.  Pregunto en información y me dicen que suba a la primera planta y que allí me guiarán.

MARCOS LEÓN. Publicado en Lne


Cuando subo veo que hay cola y miro al reloj. Ya son y cinco y no tengo ni idea de lo que tardaré en formalizar el documento necesario. 10 minutos más tarde llega mi turno y pregunto si allí pueden hacer el poder. Sin contestarme, el funcionario estira su brazo con una hojita (me sorprende que no me dé con ella en la barriga porque ni levanta la vista) e interpreto que la he de rellenar. Así lo hago y se la devuelvo. Tiento a la suerte y le imito. No hago ni un ruido, pero se ve que con los años este hombre ha desarrollado un sentido del oído extraordinario. Lo recoge y lo revisa. Al fin levanta los ojos y me mira. “A las diez de la mañana ha de acudir a la planta menos 1, a la sala número 19 y recoger el poder”. Fin de la comunicación.


Voy a esperar al coche, al menos allí podré escuchar música. Ponen una canción que me emociona por alguna extraña razón (“Sólo tú” de Carlos Rivera) y pienso que hoy estoy algo más sensible de lo habitual. Malo, malo.


Acudo puntual a la sala apuntada y la mujer que abre la puerta me pregunta mi nombre. “Ah, sí, te has equivocado de Juzgado, no es el número 1, sino el 4. Tenías que haberlo pedido a otro funcionario, al que está en el pasillo de al lado. Sube para ver si te lo solucionan”


JOAQUÍN BILBAO. Publicado en El Comercio.
Mientras subo las escaleras pienso que los días en los que estoy hipersensible no puede pasar nada bueno. Cuando alcanzo la primera planta sigo la flechita del juzgado número 4. Hay varias funcionarias tecleando laboriosamente. Pienso que es mejor no interrumpirlas para pillarlas de buen humor y espero a que una de ellas levante la mirada.  Quien lo hace tiene cara de bonachona. “Guay”me digo “me va a tocar la simpática”.

“ Perdone, se ve que me he equivocado  de mesa cuando he  pedido el poder…”

”Pues haber preguntado” me contesta.  Bien, he cometido otro fallo. No eres simpática.

“ Lo he hecho. He preguntado a su compañero de la primera mesa y….”

 “ Pues haber preguntado mejor”. Claramente me está vacilando.

Respiro hondo y pienso en todos los amigos funcionarios que tengo. Pienso concretamente en los que trabajan en un Juzgado y vuelvo a respirar por ellos.

“¿Hay alguna manera de solucionar el error? La mujer que me ha atendido en la planta menos uno me ha dicho que quizá….”

“¿Quién es esa mujer?”

“No sé el cargo, quien da los poderes en la planta menos uno, en la oficina número 19”.

“Eso no es una oficina, es una sala de vistas” me corrige. Me doy cuenta de que empiezo a sollozar de la mala leche.

“Perdone, es que no he llegado a entrar…”

“Ven otro día. El horario es de 9 a 9:30. Y no a las 10 y 10 que son ahora. El horario es muy estricto”. Esta vez soy yo la que da por finalizada la comunicación.


Rompo a llorar justo cuando se cierran las puertas del ascensor. Al menos, me voy de la sala, perdón,  del Juzgado de lo Social Número 4, con algo de dignidad.  Rezo para no tener que afrontar ningún problema grave durante el embarazo. Iba a ser el diluvio universal. 


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2 Comentarios sobre el post

  1. La verdad es que te entiendo tanto...gente desagradable hay en todos lados, pero tú respira hondo.
    Yo estando embarazada de tres meses tuve un problema grande con el coche y durante mas de cuatro meses tuve que estar peleándome con.los del concesionario. Sólo pensaba que como le pasase algo a mi bebé por ese estres...No respondía de mis actos (imaginate estando a tope de power hormonal). Pero lo importante es relajarse y pensar que todo tiene solución y ya verás que así será.
    UN BESOTE

    www.llamamemama.com

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    1. Ainssss, si es que las hormonas juegan muy malas pasadas!! Sí, intentaré tomarme con relax esta última etapa, que si no.... Pobre peque!
      Muchas gracias x compartir con nosotros tu experiencia!! Un esote

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